La vida es tan buena maestra que si no aprendiste una lección, te la repite

Llevo días pensando en este tema, en para qué (y no porqué) se están repitiendo determinadas situaciones en mi vida. Por ello he decidido que este sería el post de hoy.


En la vida se repiten las mismas situaciones una y otra vez, con un único objetivo, que aprendamos. Vamos a pararnos a pensar en situaciones reales:


- ¿Se repiten las mismas discusiones?

- ¿Se repiten los mismos problemas en el trabajo?

- ¿Se repiten los mismos problemas económicos?

- ¿Se repiten las mismas relaciones complicadas con parejas, familia amigos?


Se repetirán las mismas situaciones en diferentes escenarios y con diferentes caras, pero lo que está sucediendo es exactamente lo mismo.


Y la pregunta no es ¿porqué se repiten? La pregunta es ¿para qué se repiten?


Una frase muy conocida en el mundo del coaching que me gusta mucho, título de este post es, "La vida es tan buena maestra que si no aprendiste una lección, te la repite".


Cuando te das cuenta de esto todo cambia, porque empiezas a ser dueño de tu vida. Dejas de pensar que es el karma, dejas de asumir tu papel de víctima - "¿que he hecho yo para que siempre me pase lo mismo?" - y empiezas a tomar responsabilidad y acción.


La clave es:


  1. Ser conscientes de que las mismas situaciones complicadas no se repiten por casualidad, las casualidades no existen, todo ocurre por una causa, en este caso aprender.

  2. Darnos cuentas que ante una situación "complicada" tenemos una oportunidad de aprendizaje

  3. Abandonar nuestro papel de víctimas y dejar de culpar al exterior, asumir nuestra parte de responsabilidad en lo que nos está sucediendo

  4. Dejar de sufrir y ver la vida de otra forma: "situación complicada-aprendizaje versus situación complicada-sufrimiento-que he hecho yo para merecer esto"

  5. Ser conscientes de que nosotros tenemos las riendas de nuestra vida. Al tener identificado que estamos viviendo una situación repetitiva, que quiere enseñarnos algo, podemos cambiar nuestra forma de actuar. Posiblemente lo hemos hecho igual, es hora de modificar comportamientos y experimentar lo que ocurre.

  6. Llegar a entender qué es lo que la vida quiere enseñarnos, qué es lo que necesitamos aprender. Para ello hay que pensar y pensar (ahora mismo tengo dos situaciones entre manos y aún no he llegado a ninguna conclusión, pero lo haré y os lo contaré)


Por el momento y como siempre, os voy a hablar de una experiencia personal, con un gran aprendizaje y que quizás pueda daros pistas a los que todavía no hayáis entrado en este juego de la vida.


"Llevaba años trabajando en una empresa, mi trabajo me encantaba y además era gratificante ver como un departamento que vi nacer y al que dediqué mucho trabajo y esfuerzo, funcionaba maravillosamente. Pero llegó el momento de la globalización (es lo que tiene trabajar en una multinacional) y de la noche a la mañana externalizaron todo mi trabajo. Un trabajo al que tenía muchísimo apego.

¡Imaginaros! No me despidieron, me reubicaron, pero yo sentí rabia, decepción, tristeza, mi orgullo herido...y por supuesto estaba totalmente en contra del mundo y de mi nuevo trabajo. Desprendía negatividad por todos mis poros y como es de imaginar mi colaboración con los nuevos compañeros que iban a realizar mi trabajo fue nula.

Esta actitud no fue nada agradable ni para jefes, ni compañeros y mucho menos para mí misma y para mi familia...pero en ese momento para mi no existía otra forma de ver la realidad ni de comportarme. Lo viví como un drama. También he de decir que entonces no había iniciado mi camino en el mundo del desarrollo personal.


Pasaron los años y ¿sabéis que ocurrió? La historia se repite...de nuevo externalizaron mi trabajo ¡por segunda vez en 4 años! ¿Cómo podía ser posible? ¿Qué había hecho yo para merecer esto? ¿El Karma? Bueno....pues no fue esto lo que pensé. Aquí ya conocía herramientas de crecimiento personal y fui consciente de que la vida tenía algo que enseñarme.


¿Qué fue lo que hice?

Lo primero ACEPTACION. De acuerdo, se llevan mi trabajo pero sigo en la empresa. Eso quiere decir que aporto valor y no quieren prescindir de mi.

Segundo NO MIEDO a ser despedida. Sin apego a mi trabajo. Y eso es dejarse fluir y confiar en lo que venga.

Tercero ACTITUD. En este caso no actué con negatividad, todo lo contrario. Tuve una actitud positiva, deseando conocer cual sería mi nuevo trabajo.

Cuarto COLABORACION. Y hablo de colaboración 100% con mis compañeros, hasta tal punto que viaje durante una semana al extranjero para enseñar mi trabajo a quien iba a hacerlo y después a distancia, continué ayudando durante meses.

Quinto HUMILDAD. Una dosis de humildad viene bien si nos creemos el centro del mundo y llegamos a pensar que somos imprescindibles-


¿Qué conseguí?

- Aprendí de la situación para trascenderla, para que no se vuelva a repetir.

- Conocí gente nueva y maravillosa. Ellos no tienen la culpa de los cambios organizativos de la empresa, y por tanto no se merecían una mala actitud por mi parte.

- A partir de aquí, surgieron para mí nuevos proyectos en la empresa que son los que más motivación me aportan.

- Una gran satisfacción personal. Me encontraba bien conmigo misma en vez de encontrarme enfadada, negativa y llena de ira como lo vez anterior (ese tipo de sentimientos negativos acaban convirtiéndose en enfermedades y eso no es bueno)


Pero sobre todo y lo más importante fue darme cuenta que las riendas de mi vida las tenía yo, que las situaciones no son positivas o negativas, todo depende de las gafas que lleves puestas.

De nosotros depende como queramos vivir la vida: como un drama cada vez que nos enfrentamos a una situación complicada, o como un juego, el juego de la vida que nos enseña a desarrollarnos como personas poniéndonos delante experiencias que nos ayudan a crecer.


¡La vida puede ser más fácil y divertida se la vemos así!


Y ahora me encantaría leeros ¿habíais pensado en esto? ¿veis la vida como un aprendizaje? ¿se repiten las mismas situaciones en vuestra vida?


¡Os leo! Estoy en el chat.










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