Coaching online: Escúchate, simplifica tu vida y ¡Vive!

¿Nos escuchamos de verdad? ¿Escuchamos lo que necesitamos, lo que queremos y lo que nos hace falta? ¿O escuchamos lo que tenemos que hacer...en vez de lo que queremos hacer pero "hay que hacerlo"? Y entonces, cuando hacemos, hacemos y hacemos es cuando petamos, nos estresamos, chillamos y nos descargamos. Y odiamos estar así ¿Te suena?


Pues si te suena, este es tu sitio. Hoy vamos a hacer un poco de terapia ¿Cómo lo ves? Terapia online entre tu y yo, vamos a desahogarnos un poco y a ver que pasa...


TÚ: ¿Qué pasa dices? Te voy a contar yo lo que pasa:


La vida, el día a día, la rutina, el trabajo, los niños, la casa, las compras etc, etc, etc. O sea, lo de siempre, no es nada nuevo, esto es lo que nos pasa a todos, ¿Y qué quieres que haga, son cosas que hay que hacer, no? Por mucho que me cuentes no me convence, no tengo tiempo para mí, es imposible ¿De dónde quieres que lo saque? Como para terapias estoy yo ¿sabes?

¿Autoconocimiento dices? ¡¡¡¡Deberías de autoconocer como tengo la vida montada y entonces te darías cuenta de que es lo que hay y punto!!!!


YO: Uyyy, uyyyy, uyyyy, noto un poquito de estrés por ahí ¿no?


Vale, hay cosas que son inevitables, por ejemplo no queda más remedio que ir a la compra si queremos comer, pero hay diferentes formas de organizarnos. La clave es simplificar la vida para que todo sea más sencillo y tener más tiempo para dedicarnos a lo que de verdad queremos hacer. Y entonces las relaciones mejorarán, tanto con los demás como contigo misma, liberarás el estrés y serás mucho más feliz.


TÚ: Ale, si si venga, mucha teoría de libro ¿Me das por favor la fórmula mágica? Tengo mucha prisa, tengo que ir al super antes de ir a casa, tengo que poner una lavadora, tengo que preparar la cena y si me quedan ganas me tiraré al sofá en plancha cuando haya recogido la cocina después de cenar. Ah! y tengo que preparar el informe para mi jefa para mañana a primera hora, o sea que lo del sofá lo dejaré para otro día.


YO: ¿Pero...vives tú sola?


TÚ: Ya sabes que no, vaya pregunta, sabes que somos 4 ¿Me estás vacilando?


YO: No no, es que como lo haces todo tú...Digo...igual esta semana está sola en casa.


TÚ: Pues no chica, ¡Ojalá! Venga, venga, rapidito y al grano.


YO: De acuerdo, primera pregunta ¿Tú quieres un cambio en tu vida?


TÚ: Como si fuera tan fácil...


YO: La pregunta es si lo quieres ¿Si o no?


TÚ: Vale, si si lo quiero, lo quiero, pero es imposible.


YO: Primera creencia limitante: me dices que es imposible.

El primer paso para abrir la puerta al cambio es reconocer que necesitas un cambio en tu vida, el segundo es querer trabajar activamente en lograr el cambio y el tercero es estar totalmente convencida de que es posible.


TÚ: Te voy a decir a todo que SI para que me dejes en paz y me pueda largar de una vez.


YO: ¿Cuál es el último recuerdo que tienes, de cuándo vivías una vida más relajada? Lo primero que te venga a la cabeza.


TÚ: Recuerdo que me reía muchísimo, estaba casi siempre contenta y ¡Cantaba! Ya no canto...Me acabo de dar cuenta de esto, hasta ahora no había sido consciente.


YO: ¿Y te gustaría volver a cantar y a sentir esa sensación de felicidad que me acabas de contar? Siéntela antes de responderme.


TÚ: Ayyyyy SI por supuesto, claro que quiero. ¡Quiero volver al pasado!


YO: Volver al pasado no se puede, pero si se puede vivir en el presente con esa sensación de paz y felicidad que tanto hechas de menos. ¿Qué crees que podrías hacer por tu parte para lograrlo?


TÚ: Necesito más tiempo para mí y para ello una de las cosas que puedo hacer es delegar. Tú me lo has dicho antes, vivimos cuatro en casa y yo soy la que hago casi todo...y te tengo que confesar que me ha sentado fatal cuando me lo has dicho antes, pero...ahora soy también consciente de que es así.


YO: ¿Y cómo crees que podrías conseguir repartir tareas y cambiar la organización del hogar?


TÚ: No lo se, no van a querer, se van a enfadar...


YO: ¿Cuándo ha sido la última vez que les has contado como te sientes?


TÚ: Nunca se lo cuento, solo chillo y me enfado cuando estoy sobrepasada, ellos deben entenderlo.


YO: ¿Cuándo chillas saben realmente que es porque estás sobrepasada?


TÚ: Bueno, me dicen que estoy amargada y que soy una borde, que no hay que me aguante...igual creen que es por otros motivos y no porque estoy sobrepasada...


YO: ¿Entonces?


TÚ: Entonces, si les explico que estoy sobrepasada, que necesito tiempo para mi, que quiero volver a reír mucho y a cantar, y que para ello una solución sería repartir las tareas entre los cuatro de forma equitativa...¿Tu crees que lo entenderían?


YO: ¿Tu crees que si les hablas desde el corazón, les haces saber como te sientes y lo que quieres recuperar, ellos lo van a entender?


TÚ: Ellos me adoran y quieren verme feliz.

¿Cómo es posible que nunca se lo haya contado? ¿Cómo es posible que haya pensado que siendo borde ellos iban a pensar que es motivo es que estoy saturada y cansada de hacerlo todo yo? Tampoco había sido consciente de esto hasta ahora.


YO: ¿Entonces? ¿Cuál es el plan?


TÚ: Hablaré con ellos desde el corazón y como quieren que yo sea feliz y que esto se trasmita en casa, entonces entre todos seremos capaces de organizarnos. Porque además....Estarán echando de menos mis canticos por la casa jajaja ¿No crees?


YO: ¿Y qué te parece saber que a esta conclusión has llegado tú solita?


TÚ: ¿Yo solita? ¡Si has sido tú!


YO: Yo solamente te he acompañado y te he hecho alguna pregunta. Tu sólita te has dado cuenta de todo y has llegado a una conclusión tan simple como: Hablar desde el corazón, explicar como te sientes y pedir ayuda a la familia para entre todos buscar el modo de que vuelvas a reír, cantar...y de esta forma conseguir un mejor ambiente en casa.


TÚ: Es cierto, y es algo obvio y evidente pero no lo había puesto en palabras. He estado dando por hecho que ellos saben lo que me pasa y que además no hacen nada para ayudar a que mi vida mejore.


YO: Nunca hay que presuponer...es uno de los acuerdos de uno de mis libros favoritos, "Los cuatro acuerdos". Y esto lo puedes aplicar a todas las áreas de tu vida. Nunca presupongas, pregunta y cuenta lo que tengas que contar, no presupongas que los demás piensan lo que tu crees que deben pensar.


TÚ: Oye, esto del juego de las preguntitas es muy interesante y me ha hecho ser consciente de muchas cosas que antes no era.


YO: Ese juego de las preguntitas se llama coaching y cómo ves, es una herramienta muy útil para hacer consciente lo inconsciente, y has sido tú sola quien ha llegado a la solución.


TÚ: Pues esto solo ha sido una parte, necesito coaching para muchas más áreas de mi vida ¿seguimos?


YO: ¿Pero tú no tenías prisa?


TÚ: Si pero....lo importante es lo importante, para esto saco tiempo de dónde sea.


YO: Jajajajaj ¡Genial, ya has abierto tu puerta al cambio, estás en el camino!

Si te parece seguimos el sábado que viene, ahora empiezo con otra sesión.


TÚ: No se si voy a poder esperar hasta el sábado


YO: Te propongo algo...No te quedes parada, piensa que otras áreas de tu vida quieres cambiar, empieza a pensar, escribe y cuando vengas el sábado me lo cuentas. Ah! Y sobre todo...me cuentas que ha pasado en casa cuando hables con la familia.


TÚ: Hablaré desde el corazón...Gracias, gracias, gracias...


YO: ¿Más relajada?


TÚ: Infinitamente más, y sabes ¿qué? Me he dado cuenta que todo es cuestión de prioridades. Al principio no quería hablar contigo porque tenía que hacer muchas cosas. Y ahora me doy cuenta que lo importante no es lo que tienes que hacer si no lo que quieres hacer. Para eso siempre sacamos tiempo de cualquier sitio. Así que...¡Hasta el sábado!


YO: ¡Abrazo enorme y feliz fin de semana!







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