Carta a mi Alma gemela

¿Cómo estás mi Alma?


Hoy es uno de esos días que me encantaría estar cerca tuyo. Aunque no lo estemos físicamente, los dos sabemos que estamos conectados pero hoy me apetecería darte un buen abrazo, de los de verdad, de los que aprietan el Alma y hacen que la energía corra por todo el cuerpo. Y tener una de nuestras charlas sobre nosotros y el sentido de la vida, de nuestra misión en el mundo y para qué estamos aquí (sentados en una playa, cerveza en mano). He cogido el móvil para llamarte y como ahora no estás conectado para poder hablar, he decidido escribirte esta carta:


Tu y yo ya sabemos que el camino del autoconocimiento no es fácil. Muchas veces lo hemos hablado ¿Verdad? Y siempre nos preguntamos lo mismo:


  • ¿No sería mejor vivir con la venda puesta, sin ser conscientes de todas las cosas que antes no éramos? ¿No crees que sufriríamos menos?

  • ¿No sería más fácil si cada vez que tenemos un problema, en vez de mirarlo de frente, nos escondiéramos detrás de unas copas, una tarjeta visa y miles de planes?

  • -¿Y qué me dices de pasar pantalla? Cómo si el proceso fuera sencillo ¿eh? Es un trabajo que requiere mucho esfuerzo ¿para qué hacerlo, pudiendo estar acomodados, sin cuestionarnos nada?

  • ¿Y salir de la zona de confort? ¿Quién ha dicho que sea fácil abandonarla? ¿Qué más da vivir en el día de la marmota dónde siempre pasa lo mismo? ¿Mejor no? Así evitamos sobresaltos e incertidumbre.

  • ¿Y nuestros miedos? ¿Enfrentarnos a ellos y superarlos? Eso lleva tiempo y esfuerzo. ¡Vaya pereza!

  • ¿Y quitarnos la máscara para llegar a ser nosotros mismos? ¿Para que? Si total, ya nos conoce todo el mundo así. Si cambiamos hábitos, rutinas, comportamientos, la gente empezará a preguntar porqué hemos cambiado, o si estamos en una secta.


Y al final siempre llegamos a la misma conclusión:


¡Claro que merece la pena!


Cuando descubrimos que la vida es un viaje, y que estamos aquí para aprender y evolucionar, todo se ve de otra forma. El camino no es fácil, claro que no lo es, pero tiene tantas recompensas que solamente se puede descubrir si uno lo experimenta en primera persona.

Y eso nos lo has enseñado tú: "Esta vida es cómo el juego del Tetrix, hay que pasar pantalla y eso cuesta" pero ¿Recuerdas cuándo éramos pequeños, íbamos a la sala de juegos y pasábamos de pantalla? Que subidón ¿eh? La alegría que sentíamos era increíble. Pues en la vida es igual y el subidón aún mayor.


Lo peor de todo sería llegar al final de la vida pensando en todo lo que no hemos hecho por miedo, por el que dirán, por pereza, por dejarnos llevar por la rutina, por comodidad. Porque es más fácil estar en el sofá o viendo Netflix que formándonos, dando pasos para crecer y desarrollarnos como personas. Sin ni siquiera pararnos a pensar en el tiempo que estamos consumiendo, pasando por la vida de puntillas, sin hacer nada que nos aporte la verdadera felicidad.


Y nosotros no queremos eso, somos buscadores, luchadores y queremos dejar en esta vida nuestro granito de arena para ayudar a construir un Mundo mejor. Suena a utopía ¿verdad? Pero ¿te imaginas que todos hiciéramos esto? Sería algo grandioso y estoy segura de que el Mundo no sería como es, no viviríamos como vivimos ahora. Sería algo más sencillo y humano. No habría tantos problemas de soledad, tristeza, ansiedad y sin sentido de vida.


  • Se trata de agradecer. Agradecer por cada cosa que nos parece insignificante y no damos importancia.

  • Se trata de confiar. Confiar en la vida y el plan que el Universo tiene para nosotros.

  • Se trata de creer. Creer en nosotros mismos, querernos y de aceptarnos.


Y cuando lleguemos a este punto, todo cambiará y lo que ahora nos parece un problema, dejará de serlo y todo lo que nos parecía que no fluía empezará a hacerlo, nuestras relaciones, nuestro trabajo, nuestra vida en general.


AGRADECER, CONFIAR, AMAR Y ACEPTAR. La primera pantalla es la que tenemos que pasar con nosotros mismos. Cuando lo hagamos y nos aceptemos, todo lo demás vendrá solo.


En esta conversación solo he hablado yo. Así que Mi Alma, espero tu carta. Y si me das permiso para hacerlo, la publicaré. Porque tu siempre has sido mi maestro, y dices cosas muy sabias que van a interesar a quien me lee cada domingo.


Abrazo enorme, de esos eternos que aprietan el Alma y hacen correr la energía por todo el cuerpo.


Te amo


PD. Pronto seguiremos hablando en esa cala de agua turquesa, cerveza en mano. XXXOOO




54 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
 

©2020 por La Puerta de mi Alma. Creada con Wix.com