Agradecer eleva la energía. Gracias, gracias, gracias

Actualizado: 31 de ago de 2020

La mayoría del tiempo no somos conscientes de todo lo que tenemos que agradecer.

Yo me di cuenta de esto en un curso de meditación y crecimiento personal. Teníamos un ejercicio que consistía en escribir durante 12 semanas 10 agradecimientos diarios. Al final del curso habríamos escrito 840 agradecimientos por alumno.


A priori me pareció un ejercicio complicado ¿Es posible tener tantas cosas que agradecer? Al final del curso la respuesta fue ¡SI, tenemos tanto y mucho más!


No lo pensamos, pero fijaros … algo tan simple como la ducha de agua caliente de cada mañana, con el olor del jabón con nuestro aroma favorito (el mío es el coco y la vainilla) y aceite esencial de después de la ducha (si guardamos un poco de tiempo para ello). ¿No os parece maravilloso poder disfrutarlo?


Y cosas menos materiales y mas importantes aún, las sonrisas, besos y abrazos de quienes nos rodean. Eso es lo que hay que cuidar de verdad y agradecer pequeños gestos que tienen con nosotros y que quizás no apreciamos porque damos por hecho que tiene que ser así.

Como por ejemplo el tupper de ama -aunque llame mil veces e insista para que vayamos a buscarlo en un momento en el que estamos ocupados-, la cena en su punto que prepara tu pareja -aunque se le haya quemado un poco- o tus hijos alegrando la casa - aunque sean pequeños y desordenen todo o adolescentes y desordenen tu mundo-.


Un GRACIAS acompañado de una SONRISA ¿y que creéis que ocurre?


La energía se eleva. A quien damos las gracias se siente más feliz y quien agradece lo percibe y la vibración sube. Todo es energía, nosotros somos energía y si la elevamos individualmente elevamos la energía del Universo y entonces se hace la magia.


La energía se siente:


¿Habéis notado cuando entráis en una habitación dónde la gente está triste, o enfadada, o rabiosa? Aún estando callados, sin saber lo que pasa, notamos una energía densa, que se trasmite. Y si pasamos mucho tiempo en esa habitación, rodeados de esta energía, empezaríamos a sentirnos cansados, tristes, desganados e incluso hasta con dolor de cabeza. Y es posible que nos preguntemos ¿porqué estoy así si cuando entré en esa habitación estaba feliz y lleno de energía? La energía baja del resto ha descargado nuestras pilas.


Como veis, si la energía es tan potente ¿porqué no la aprovechamos?


Si nuestra energía es alta y vibramos en amor esto se contagia. ¿No os ocurre que tenéis un día regular y os encontráis con un amigo que tiene una energía bonita y después de un rato charlando empezáis a sentiros mejor, menos cansados, tristes o irritados? La energía se trasmite de una forma tan potente que lo único que hay que hacer es trabajar este estado.


Puede parecer que no es sencillo porque en el día a día se suceden acontecimientos que nos descargan. Cuando esto ocurra, lo que debemos hacer es ser conscientes de lo que ha sucedido, cambiar el pensamiento y centrarnos en todo lo que nos hace vibrar alto y nos da felicidad. Y si hacemos esto inundaremos con nuestra energía a los que nos rodean y generaremos un clima más feliz.


Pensar en situaciones que se dan a diario, por ejemplo, en el trabajo. Alguien tiene un problema con otro compañero, se queja, se enfada, se lo cuenta al resto y se genera un clima denso. Si alguien en el grupo está en otra vibración más elevada y es consciente de lo que está ocurriendo, puede intervenir, quitando importancia, mostrando otra visión del asunto y buscando soluciones para que no vaya a más. Entonces la energía negativa empezará poco a poco a cambiar. Muy diferente sería si en vez de esto retroalimentamos el enfado y conseguimos que vaya a más. Todos sabemos como terminaría el asunto ¿verdad?


Y el fondo de todo esto es ¿cómo nos sentimos mejor? ¿qué nos hace vibrar alto y ser más felices? ¿Elevar nuestra energía y ayudar a elevar la del resto o lo contrario, alimentar el enfado y bajar la energía?


¿Os apetecen unos deberes? Os propongo dos ejercidos para empezar a practicar subir la vibración. Os prometo que va a ser divertido. Y va a ser más efectivo que solamente leer el artículo:


1. Pensar en cosas que nos hagan sentir bien.

Cuando estamos en un momento bajo ¿qué os hace sentir bien? No vale responder ir de compras (hace un tiempo es lo primero que yo hubiera respondido, los que me conocéis los sabéis) …

Vamos a pensar en algo más relacionado con el bienestar en vez de con el bientener y quizás descubráis talentos que no conocíais.

Os pongo como ejemplo mi caso: La pintura.

Empecé a pintar porque mi hermano me dio el impulso. Pero seguí haciéndolo porque pintar me hace sentir ¡tan bien!, me evade, desconecto de todo durante horas y esto provoca un subidón de energía que lo trasmito al resto que me rodea. ¡La felicidad es contagiosa! ¡Mucho más que un virus! ¡Vamos a contagiar a todo el mundo!


Otro ejemplo: El silencio

Lo necesito para parar y conectar conmigo. Y esto me llevó a meditar (no me voy a extender, será el tema de otro post).

2. Lista de agradecimientos diaria. Hagamos la lista una semana, hasta el próximo domingo que publique mi próximo post y me contáis a ver que pasa...


Estos son mis agradecimientos de hoy:

1.Tener a Luisa meditando conmigo. 2.Desayuno rico (no falta de nada). 3.Tener el mar cerca y poder empezar el sábado con un baño. 4.Comer con mi familia. 5.Disfrutar de la conversación con un primo que hace tiempo que no hablaba. 6.Abrazo al llegar a casa. 7.Ahora estoy sola en casa, escribiendo este post y lo estoy disfrutando (también agradezco estar conmigo misma). 8. El olor a incienso que acabo de encender. 9.La vista del “árbol gordo” enfrente de casa 10.El silencio.

Gracias, gracias, gracias (terminamos la lista siempre con 3 gracias).

Tenemos un chat para charlar de todo esto. Me encantaría saber qué opináis y saber si os ha parecido útil el post. Y si queréis que sigamos con más deberes.


Os dejo una fotografía de dos de mis cuadros que me suben la energía solo con mirarlos. Se titulan “Entrada a un Mundo mejor”.


Si os interesan o tenéis alguna pregunta sobre ellos podéis contactar conmigo vía email, teléfono o chat.



Espero vuestros comentarios y gracias, gracias, gracias por estar ahí.


Estíbaliz Romaña

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